
Los Pensionnaires son los beneficiarios más vulnerables de la ONG. Son niños cuyo entorno es desfavorable, cuyas familias viven demasiado lejos para enviarlos a la escuela o, simplemente, se encontraron solos. Alrededor de 200 niños residen en el Centro de PSE durante todo el año. Durante las vacaciones escolares, algunos de ellos regresan a sus hogares, pero alrededor de 70 se incorporan al Programa de Continuidad Escolar.
Después de tres años sin programa, ahora convertido en programa de invierno, debido al cambio del Gobierno en las vacaciones escolares camboyanas, los niños tienen por fin la oportunidad de disfrutar de un Programa de Continuidad Escolar de cuatro semanas con PSE. Junto a 17 monitores jemeres y 6 europeos, los Pensionnaires disfrutan de este proyecto que llevan todo el año esperando.

«Un tiempo para que disfruten y sean los niños que son».
andrea y bea
El personal de PSE y especialmente las mommies -mujeres que trabajan estrechamente con los Pensionnaires y asumen el papel de “madres”- tienen una habilidad y relación increíble con los niños y hacen que se sientan como en casa. Bea y Andrea, Coordinadores Europeos coinciden en que «en el Proyecto no solo seguirán trabajando los valores que aprenden en la escuela, sino que les servirá como un ansiado respiro después del curso escolar y un tiempo para disfrutar y ser los niños que son».
Monitores europeos y camboyanos ayudan a los niños a crear un vínculo más profundo entre ellos.
Un toque único del Proyecto Pensionnaires es el hecho de que tienen los mismos niños durante todo el mes. Esto es una ventaja para las actividades que se pueden llevar a cabo, ya que los niños se conocen muy bien y afianzan el vínculo que ya existe entre ellos. Durante este mes, los monitores y coordinadores han planificado un taller de entrenamiento en inteligencia emocional que se realizará una vez a la semana. «Estos niños han tenido circunstancias muy complicadas durante su crianza», dice Andrea. El objetivo es ayudarles a pensar, a hablar de lo que sienten y a manejar sus emociones. «Todo el mundo sueña y especialmente los niños, así que tenemos que conocerlos y entenderlos», dice la instructora jemer Ly Fatriyah.

”Residen en PSE por lo que durante sus vacaciones es enriquecedor para ellos ver más de su país y conocer su cultura»
naren
Durante el Proyecto, los Pensionnaires participarán en tres actividades por semana fuera del campus de PSE. «Es enriquecedor para los niños tratar de conocer más su país y aprender sobre su cultura», afirma el coordinador jemer, Naren. Algunas de las salidas que tendrán lugar en Pensionnaires 2022 son: La visita al Museo del Genocidio Tuol Sleng, donde conocerán los trágicos sucesos que tuvieron lugar durante el levantamiento de los Jemeres Rojos; un viaje de 3 días a Kep para disfrutar de la playa, que, para algunos niños, supone la oportunidad de ver el mar por primera vez; Oudong, la antigua capital de Camboya; el zoológico de Tamao; una sesión de cine, entre otros.

Para la inauguración del proyecto de este año, hicieron un viaje a Tonle Bati, donde visitaron los templos y pasaron el día en las pequeñas cabañas del lago haciendo actividades y bañándose. “Es un buen sitio para ir porque entran en contacto con la naturaleza y pasan un día divertido en un lugar tranquilo», dice Capucine, una voluntaria europea.
Tonle Bati se sitúa en la provincia de Takéo, a 30 kilómetros al sur de la capital y a una hora en coche del Centro PSE de Phnom Penh. Tonle significa lago y es un gran lago lleno de cabañas de bambú donde a los camboyanos les gusta ir a relajarse. Algunos disfrutan nadando, pescando, otros visitan el templo que hay junto a él y otros simplemente disfrutan del picnic y de las hamacas en las cabañas.

El vínculo entre voluntarios y pensionistas es algo excepcional
Los niños se refrescaron en el agua para combatir el intenso calor. Las risas y vítores de los monitores a los niños mostraban la felicidad que el comienzo del Proyecto traía a los niños internos de PSE. Después de una buena comida para recuperar energías y una siesta tranquila, se dividieron en grupos para hacer las pulseras que luego servirán para hacer los krom -equipos-.
Con un poco de música en un altavoz y unos cuantos rollos de cuerda de colores, Tonle Bati se convirtió en una escena relajada y divertida, perfecta para terminar el día. Se notaba que el vínculo entre voluntarios y pensionistas es algo excepcional.
Una siesta por la tarde en el autobús de vuelta fue necesaria para algunos de los kmeng -niño-, después de un largo día de actividades, pero sirvió para que los más mayores cantaran y mostraran su feliz energía como final para un gran día. A su llegada, recibieron el goûter -término francés para la merienda que se utiliza generalmente en el Programa de Continuidad Escolar del PSE-, justo antes de despedirse de todos los monitores camboyanos y europeos.

A los niños se les da libertad para proponer diferentes actividades
En todo el Proyecto, normalmente son los monitores los que planifican todas las actividades para los niños. Sin embargo, esto es diferente con Pensionnaires. Los niños tienen libertad para sugerir actividades diferentes. Eligen todo tipo de juegos, desde una carrera tradicional hasta juegos típicos camboyanos como el Leak Kon Saeng -un juego en el que se esconde un pañuelo y los niños se persiguen unos a otros-. Los jueves los Pensionnaires disfrutan de actividades tales como gymkana, fotográficas, fiestas acuáticas, juegos de mesa o pintura.
«Es evidente que estos niños, más que amigos, se han convertido en una familia», concluye Capucine.















